Así como el ruido, las vibraciones y la luz, el olor es considerado un estresor ambiental.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Así la molestia por olor afecta la calidad de vida de las personas.
Algunos estudios señalan que los olores pueden afectar al estado psíquico de las personas, influyendo negativamente sobre su estado anímico y pudiendo provocar situaciones de estrés. Un listado de estudios se puede ver aquí.